Antes de vuestra boda, nos gusta acercarnos a vuestra historia con calma. No solo para saber datos, sino para entender quiénes sois, qué os une, qué cosas os hacen felices y qué pequeños detalles forman parte de vuestra vida.
No hace falta que respondáis perfecto ni demasiado extenso. Contestad con naturalidad, como si nos lo estuvierais contando tomando un café.
Muchas veces, una canción, una mascota, un viaje, una costumbre o una anécdota sencilla nos ayuda a mirar vuestra historia con más sensibilidad y a contarla de una forma más honesta, tanto en las fotografías como en vuestra película.